Herramientas de Windows



Copiar Discos Cuando trabajamos con cualquier programa (procesador de textos, programa de contabilidad, …), muchas veces grabaremos los resultados o los datos que vayamos obteniendo en un disquete. Un disquete es un buen sistema para almacenar la información que necesitemos, entre otras cosas porque nos permite llevarnos dicha información de un ordenador a otro al ser una unidad externa. Esto también tiene sus inconvenientes, ya que un disquete está expuesto a multitud de accidentes:
A un disquete le afectan:
- las temperaturas muy altas o muy bajas.
- Si le da el sol directamente durante mucho tiempo.
- Un imán cerca de él puede borrar la información que contiene.
- El agua.
- …
Además, un disquete, al ser pequeño, también puede perderse, caerse al suelo, etc…

Ésta fragilidad es la hace necesaria una copia de seguridad sobre todo para los disquetes que contienen información importante.

La forma de realizar una copia de seguridad es muy sencilla:
Abre el explorador.
Selecciona con el botón derecho del ratón Disco de 3½ (A:).
Del menú que aparece selecciona Copiar Disco….

En el panel de la izquierda (Copiar desde) está representado el disquete que vas a copiar.

En el panel de la derecha (Copiar a:) está representado el disquete donde vas a realizar la copia.

Normalmente la copia se realiza sobre un disquete nuevo o vacío, si el disquete contiene alguna información, ésta se elimina mientras se realiza la copia.

Para comenzar a Copiar, primero tenemos que asegurarnos que el disquete origen (el que vamos a copiar) es el que está introducido en la disquetera. Una vez que estamos seguros, pulsamos el botón Iniciar. En este momento el ordenador comienza a leer toda la información guardada en el disquete. Cuando termina, aparece un cuadro de diálogo indicándonos que cambiemos el disquete origen por el disquete destino (donde vamos a realizar la copia) en este momento, sacamos el disquete que acaba de leer el ordenador e introducimos en la disquetera el disquete sobre el que vamos a realizar la copia. Pulsamos Aceptar y todo lo que el ordenador leyó del primer disco, lo graba ahora en el segundo.
Formatear discos
Antes de utilizar cualquier disco, este, necesita ser formateado. Cuando un disco es formateado, el ordenador lo prepara para poder ser usado (grabando unas marcas de referencia sobre su superficie).

Hace no mucho tiempo, los disquetes que se vendían en las tiendas de informática no venían formateados, así que si alguien compraba una caja de 10 disquetes, necesitaba invertir un tiempo determinado (dependiendo del ordenador hasta media hora…) en formatear los 10 disquetes antes de poder utilizarlos.

Afortunadamente, hoy día es muy difícil encontrar disquetes que no vengan ya formateados de fábrica, lo que supone un ahorro de tiempo considerable para el usuario.

Un disquete que ya haya sido usado y que contenga información puede volver a ser formateado, en este caso el disquete quedaría como nuevo, es decir, todos los datos almacenados en él desaparecerían. Esto es un buen método para borrar todo el contenido de un disco de una manera efectiva y rápida… y también un peligro: si formateas un disquete que contenga información, ésta se borrará.
Atención: el disco duro de un ordenador también puede ser formateado pero ¡Cuidado! si formateas el disco duro de un ordenador toda la información que contenga desaparecerá (Windows 98, WordPerfect, documentos, juegos, … serían borrados del disco duro).

Solo debemos formatear el disco duro al comprar el ordenador (si no viene ya formateado) o en casos extremos (activación de un virus, …)

Para formatear un disco sigue los siguientes pasos:
En el explorador selecciona con el botón derecho del ratón el disquete (A:), NO SELECCIONES EL DISCO DURO.
Selecciona del menú la opción Formatear.
Si seleccionas la opción Rápido, se realizará un formato rápido (tarda poco).
Si quieres formatear el disquete de verdad, selecciona el botón Iniciar, pero recuerda que todo lo que tienes grabado se borrará.

Cambiar el nombre de un disquete
Sabes que a un disquete le puedes colocar una etiqueta en blanco donde escribes tu nombre, el contenido del disquete, etc.

De la misma forma puedes poner una etiqueta imaginaria dentro del disquete, es decir, puedes asignar un nombre a cualquier disco para identificarlo de otros fácil e independientemente de la etiqueta externa.

Para acceder al nombre del disquete solo tienes que seguir los siguientes pasos: Entra en el explorador de Windows 98.
Haz clic con el botón derecho del ratón sobre el disquete (A:).
Selecciona la opción Propiedades.
Verás una nueva ventana en la que aparecen, entre otras cosas, el nombre del disquete y debajo un gráfico indicando el espacio ocupado y el espacio que queda libre en el disco.

En la hoja siguiente Herramientas (en la parte superior de la ventana tienes la lengueta) puedes observar los botones Verificar ahora…y Defragmentar ahora, que representan respectivamente a ScanDisk y a Defrag (compruébalo pulsando cualquiera de ellos).





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