Una de las ventajas de los Sistemas Operativos como Windows es que te permiten trabajar con varias ventanas a la vez, redimensionarlas, ajustarlas y cambiar de una a otra para ejecutar simultáneamente varios programas o consultar documentos diferentes.
En el caso de Windows, puedes cambiar entre diferentes ventanas de varias formas diferentes.
La más sencilla es utilizando la barra de tareas situada normalmente en la parte inferior del escritorio. Cada ventana viene representada en la barra de tareas con una pequeña pestaña, al clicar sobre cada una de las pestañas, la ventana correspondiente pasa a primer plano delante de las otras.
Para despejar el escritorio, puedes apartar las ventanas que no estés utilizando en este momento clicando sobre el botón de minimizar [_], en ese caso la ventana desparece visualmente, pero sigue estando activa. Lo sabes porque su pestaña sigue apareciendo en la barra de tareas, una vez que clicas sobre esa pestaña, la ventana que estaba minimizada vuelve a aparecer en pantalla.
Otra manera de trabajar con múltiples ventanas a la vez es utilizando el teclado. Pulsa la tecla CTRL y sin soltarla clica sobre la tecla TAB (de tabulación), de esta forma verás como aparece una lista de las ventanas abiertas iconizadas, cada vez que pulses CTRL-TAB verás cómo se activa una nueva ventana de la lista.
